12 nov. 2018

Bundt cake de mandarina con glaseado.

Queda poco más de un mes para que lleguen las navidades. 

Ese tiempo en el que ya empiezas a tener la cabeza en modo celebraciones, y en el que las listas empiezan a ser interminables. 

Antes de que empiece la vorágine y empecemos a ir corriendo con mil cosas por hacer, nada me apetecía más que sentarme tranquila con un trozo de bundtcake de mandarinas y un buen café por las mañanas. 

Es curioso como un ingrediente tan humilde como las mandarinas puedan dar un resultado tan elegante como este bundt. 

Si queréis compartir conmigo este remanso de paz, aunque sea por poco tiempo, os dejo la receta. 









Ingredientes: 

170 gr de harina de trigo 
70 gr de harina de garbanzo 
2 cucharaditas de levadura en polvo 
una pizca sal 
ralladura 3 mandarinas
200 gr de azucar moreno 
175 gr mantequilla a temperatura ambiente
3 huevos 
1 cucharadita extracto vainilla 
50 gr de zumo de mandarinas 
90 gr de nata 






Elaboración: 

Precalentamos el horno a 180 grados. 

Engrasamos bien nuestro molde y lo reservamos 

En un bol ponemos el azúcar moreno y la mantequilla y batimos hasta que esté esponjoso, más o menos unos 4 minutos.

Añadimos los huevos de uno en uno, mezclando bien antes de añadir el siguiente. 

Ahora es el turno del zumo de las mandarinas y la nata. Volvemos a mezclar bien. 

Incorporamos la harina, la levadura, la ralladura de las mandarinas, la sal y la cucharadita de vainilla. Mezclar hasta obtener una pasta homogénea 

Disponemos la masa en nuestro molde engrasado y horneamos unos 45 minutos. Vigilando siempre ya que no todos los hornos son iguales. Pinchad un palillo para ver si sale limpio y así sabremos que está totalmente cocido. 







Lo sacamos del horno y lo dejamos reposar en el molde durante 10 minutos.  Pasado este tiempo desmoldamos y dejamos enfriar totalmente. 

Podéis tomarlo así, tan ricamente, pero a los niños les encanta el punto que le da el glaseado. Así que apuntad: 

Ingredientes glaseado: 

6 cucharadas de azucar glas 
4 cucharadas de leche 

Lo mezclamos bien y lo disponemos por encima de nuestro bundt cake. 






Y ahora toca disfrutarlo!!




29 oct. 2018

cheesecake de chocolate y café para días de debilidad

Hay días o semanas que el cuerpo necesita chocolate. O por lo menos el mío!! 

Esta semana es de esas, complicada, llena de celebraciones y preparaciones. De correr y de no parar. Así que esta semana voy directa al grano, que tengo que seguir haciendo cosas. 

Pero este fin de semana nos apetecía pastel de chocolate. Y queríamos algo sencillo, que ni siquiera necesitara horno. 

Os dejo la receta por si vosotros estáis igual.








Ingredientes

Para la base

Un paquete y medio de galletas oreo trituradas
100 gr de mantequilla
5 cucharadas de café

Para el relleno de chocolate

425 gr de chocolate negro
5 cucharadas de café
680  gr de queso crema
200 gr azñycar
55 gr azúcar moreno
1 cucharada cacao en polvo
1 cucharadita y media de extracto de vainilla
250 gr. de nata

Para la ganache

225 gr chocolate negro
325 gr de nata
60 gr mantequilla
1 cucharadita de cafe






Elaboración

Engrasamos nuestro molde y lo forramos con papel de horno, para que nos sea fácil desmolda.

trituramos las galletas, las mezclamos con el café y la mantequilla derretida. Lo mezclamos bien y lo disponemos en nuestro molde.

Con la ayuda de un vaso, los igualamos en el fondo y subimos los laterales. Lo dejamos en leo congelador mientras hacemos el relleno.

Ponemos el chocolate del relleno en un bol, y lo deshacemos en el microondas, vigilando cada cinco segundos para que no se queme. Añadimos el café y lo mezclamos. Reservamos.

En un bol ponemos el queso crema a temperatura ambiente, y lo batimos hasta que esté muy suave (unos dos minutos) Agregamos el azúcar, el azúcar moreno y el cacao en polvo. Volvemos a batir. Añadimos la nata y el extracto de vainilla. Añadimos el chocolate que tenemos reservado y lo batimos.

Con una espátula de silicona, lo mezclamos bien unas cuantas veces y lo vertemos en el molde que habremos sacado del congelador.

Lo llevamos a la nevera durante unas seis horas.






Vamos preparando nuestra ganache.

En un bol ponemos el chocolate picado.

Y en una cazuela ponemos la nata y a fuego medio la llevamos a ebullición. Cuando hierva la añadimos al bol de chocolate y lo dejamos reposar dos minutos. A continuación lobatos hasta que esté totalmente ligado. Y añadimos la mantequilla y mezclamos con la espátula para que esta quede suave y brillante.

Pasadas las seis horas, vertemos la manche por encima del pastel y decoramos a nuestro gusto.

En casa nos encanta muy muy frío.







Espero que a vosotros también os guste!!



22 oct. 2018

Cinnamon apple rolls con un puntito de sal . O rollos de canela y manzana, con mantequilla salada .

Siempre me ha costado comer fruta, y si es de invierno, más todavía. Recuerdo de pequeña a mi madre, con la paciencia de una santa, intentando que comiera un trozo de manzana!!

Y ahora no es que me encante, pero me obligo. Es algo raro, porque reconozco que está buena y me gusta, pero llámalo pereza o falta de costumbre. 

Así que os podéis imaginar que si no me gustaba cruda, en la cocina menos todavía. 

Pero una se hace mayor y prueba cosas, y resulta que están más buena de lo que nunca hubiese imaginado. 

Si es vuestro caso y queréis probar algo que seguro os va a gustar, no os podéis perder estos rolls de canela y manzana con mantequilla salada. 








Ingredientes:

25 gr de levadura de panadero 
60 ml de agua tibia 
30 gr de azúcar moreno
120 gr de mantequilla salada derretida
125 ml de leche caliente
1 huevo
125 gr de azúcar 
450 gr de harina
una pizca de sal
120 gr de mantequilla salada a temperatura ambiente
2 manzanas
2 cucharadas de canela 







Elaboración: 

En un bol ponemos la levadura y una cucharada de azúcar moreno. Agregamos el agua tibia y lo dejamos reposar hasta que la levadura esté esponjosa (más o menos unos diez minutos). 

Cuando ya haya levado le añadimos la mantequilla derretida, la leche tibia y el huevo, y lo removemos hasta que esté totalmente ligado. Añadimos la harina y la sal y amasamos con la amasadora o a mano hasta que nos quede una masa lisa y suave. Formamos una bola con nuestra masa, aceitamos un bol, introducimos la masa y lo tapamos con un papel film (también aceitado) durante más o menos una hora, o hasta que haya doblado su tamaño. Es aconsejable dejarla reposar en un sitio tibio donde no haya corrientes de aire. 

Aprovechamos el tiempo de levado, para ir haciendo el relleno. 




Cortamos nuestras manzanas a trocitos pequeños, una vez peladas. Añadimos una cucharada de mantequilla en una sartén caliente. Cuando esté deshecha añadimos nuestras manzanas y dos cucharadas de azúcar moreno. Las dejamos caramelizar durante cinco minutos y las reservamos. 

Engrasamos nuestro molde (el mío es de 30 x 45 cm)

Cuando nuestra masa haya levado, la desgasificamos en el bol (la apretamos con la mano para que suelte el aire). Enharinamos la superficie sobre la que vamos a trabajar y disponemos la masa para formar con ellos a un rectángulo. 

Extendemos sobre este rectángulo, la mantequilla a temperatura ambiente, la canela y dos tercios de las manzanas caramelizadas. Y desde uno de los bordes más largos, empezamos a enrollar la masa sobre si misma, intentando que quede bastante apretadita. Cuando ya esté totalmente enrollada cogemos un cuchillo bien afilado y vamos haciendo rodajas de entre dos y tres dedos. A mi me salieron 12 rollos, pero puedes hacerlos más grandes. 

Ponemos nuestros rollos en el molde, los tapamos con un trapo limpio y lo dejamos levar otra vez hasta que doblen su tamaño.




Y ponemos a precalentar el horno a 180 grados. 

Con un pincel y mucho cuidado, pincelamos con la mantequilla (derretida) restante nuestros rollos levados y los llevamos al horno durante 30 minutos o hasta que estén dorados. 

Mientras los rollos se hornean, aprovechamos para preparar nuestro glaseado. Trituramos el tercio de manzanas caramelizadas y hacemos un puré muy finito. Añadimos dos cucharadas de mantequilla salada deshecha y dos cucharadas de azúcar glas. Lo batimos todos hasta que quede totalmente integrado y líquido. 

Cuando saquemos los rollos, repartimos el glaseado por encima de ellos y ... a disfrutar!! Cuidado porque queman!!!!!



Espero que os gusten !!


15 oct. 2018

Cheesecake de calabaza, nata y caramelo salado.

Parece que lo de los ingredientes de temporada es algo de moda. pero si pensamos en nuestra infancia  era algo de lo más ordinario

Recodáis alguna vez que hubieses comido fresas en octubre o alcachofas en verano?? pues no!! se comía lo que había y esperabas con gana de que llegase tu temporada preferida.







A mi me sigue gustando cocinar así, que queréis que os diga, eso de esperar un poquito a algo que te gusta como que tiene más valor. Así que como ya estamos en plena temporada de calabazas nos lanzamos de cabeza con este cheesecake







Ingredientes.

Para la base:
200 gr galletas digestive
30 gr mantequilla

Para el relleno:
700 gr de queso de untar
200 gr azúcar
45 gr de nata
4 huevos
300 gr de puré de calabaza
1 cucharadita de pasta de vainilla
una pizca de sal

Para el caramelo salado:
80 gr de azúcar
unas gotas de zumo de limón
110 g de nata
45 gr de mantequilla
un pellizco de sal





Empezamos por preparar el caramelo salado. Normalmente tengo siempre un tarro en la nevera, pero de verdad que vuela rápido!

Ponemos el azúcar en un cazo a fuego medio y le añadimos unas gotas de limón. Dejamos que se caliente hasta que se forme el caramelo, sin removerlo nunca. Cuando ya esté deshecho lo sacamos del fuego y añadimos la nata, la mantequilla y la sal cuidando porque salpica mucho y quema más aún.

Removemos bien para que se integre y lo volvemos a poner al fuego para que espese, más o menos cinco minutos.

Pasado ese tiempo lo retiramos del fuego y lo reservamos.

Ahora vamos a preparar la base de la tarta.

Encendemos el horno y lo precalentamos a 180 grados.

Engrasamos nuestro molde y lo forramos con papel de horno, tanto la base como los laterales para que luego nuestra tarta se desmolde con facilidad.

Trituramos las galletas y deshacemos la mantequilla en el microondas. Lo mezclamos todo y lo repartimos por todo el molde. Con la ayuda de un vaso, lo nivelamos bien y le subimos las paredes.

Lo horneamos durante 10 minutos y lo reservamos.

Le llega el momento al delicioso relleno. Batimos el queso con el azúcar. Añadimos la nata y batimos. Seguidamente vamos añadiendo los huevos de uno en uno y no incluimos el siguiente hasta que no esté bien integrado. Y por último añadimos el puré de calabaza (sencillamente cociendo la calabaza en el horno con un chorrito de aceite y posteriormente triturado) y la vainilla.

Cuando ya tenemos la mezcla preparada, envolvemos el molde (si es desmontable) un par de veces en papel de plata ya que vamos a hornearlo al baño María.  Añadimos el relleno a nuestra base.

Ponemos una bandeja profunda al horno y la llenamos de agua caliente. Ponemos encima nuestro molde forrado para que no entre agua en nuestra tarta.

La horneamos más o menos dos horas (mi horno está muy viejito y le cuesta bastante) pero a partir de  1,45 horas hay que ir vigilando para que no se nos queme.

Tiene que estar cocido por los lados y un poquito blando por el centro. Cuando ya esté cocido, abrimos el horno cinco minutos para bajar la temperatura y lo volvemos a cerrar. Yo lo dejé toda la noche en el horno, y por la mañana lo sacamos, le quitamos el papel de plata y lo llevamos un par de horas a la nevera.

Antes de servir le añadimos una capa de nata recién montada y una capa de caramelo salado.









Si la pruebas, no te olvides de contármelo, para que me digas que te parece!!
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