13 feb. 2018

Desayuno de San Valentín. Tostadas de queso de cabra y fresas con reducción de vinagre de Módena.

Que levante la mano la que no está como loca esperando las frutas de verano!?!?!

Llevemos un par de semanas comiendo fresas en casa, pero esta semana no me conformé con unas cuantas fresas, sino que me llevé una caja entera. 

Eso significa que tienes que comerlas pronto o por lo menos preparar algunos postres para toda la semana. Unas fresas con panela y vinagre, o con zumo de naranja, o incluso si tienes tiempo un pastel.





E incluso, más teniendo en cuenta que mañana es San Valentín, un desayuno espectacular!!



Unas tostas de queso de cabra con fresas!!

Es una receta de esas rápidas, sencillas y muy ricas, que lo mismo te sirven para el desayuno, que para un aperitivo. Incluso si no haces sobre tostadas francesas, te puede servir de postre.



Ingredientes: 

Una rodaja de queso de cabra 
Fresas 
Reducción de Módena 
Menta 

Cortamos en pan en rebanadas y las tostamos. 

El queso de cabra lo chafamos con un tenedor y lo disponemos encima de las tostadas. 

Lavamos y cortamos las fresas y las ponemos también encima de las tostadas. 

Y por último le añadimos reducción de módena al gusto y un poquito de menta picada por encima. 

Y ya está!! a disfrutar del desayuno!!




6 feb. 2018

Nueva tendencia, ollas de cocción lenta. Alcachofas confitadas.

Lo reconozco, para algunas cosas soy algo anticuada. Y digo anticuada por decirlo de manera bonita. Podría decir olvidadiza, procastinadora o incluso algo desastre!!

Pero es que me cuesta mucho comprar aparatos eléctricos para la cocina, y es que años de cocinas pequeñas han hecho que mi mentalidad de "ahorradora de espacio" sea difícil de cambiar. 

No tengo kitchen aid, ni termomix, ni licuadora, ni envasadora al vacuous, por deciros que los postres los hago con una batidora que tiene más años que yo, jajaja!

Pero que descubrí las ollas de cocción lenta sabía que una de ella formaría parte de mi vida.

Porque yo no se vosotros pero a mi todo lo que sea chup-chup lento como antaño me atrae, y mucho!!




Así que después de visitar infinidad de blogs americanos, ellos las hacen servir desde hace muchos años, acabé por confirmar que mi decisión era acertada 

Y esta navidad, el señor de rojo a tenido a bien traerme una de estas ollas a casa. Hace poco os la enseñé por stories de mi instagram. La he usado un par de veces y os puedo decir que tenemos una bonita relación de amor!! Si que es cierto que me falla que no cocine (si la receta lleva sofrito tienes que hacerlo a parte) pero eso de poner la comida y no estar pendiente todo el rato me parece ideal. 

Mientras que ella cocina tú puedes hacer infinidad de cosas. Además conserva mejor los nutrientes y es de bajo consumo, que más puedes pedir!

El último finde semana la usamos para hacer estas deliciosas alcachofas confitadas que encontré en el blog de Croockpoting. 



Ingredientes: 

2 kilos de alcachofas
750 ml de aceite de oliva
sal 
pimienta
jamón serrano 

Pelamos las alcachofas dejando solo el corazón y el rabito Las partimos por la mitad y las echamos en la olla de cocción lenta. 

Las cubrimos con aceite y con la tapa puesta la programamos dos horas en modo Alta. Pasada la primera media hora las destapamos y dejamos que continúen confitando lentamente. Dependiendo de las alcachofas necesitarán más o menos tiempo. Las mías por ejemplo necesitaron media hora más de cocción. 

Una vez que pinchemos con un palillo y veamos que están bien hechas, las escurrimos bien del aceite y servimos bien caliente con un poquito de sal y pimienta. 

Si quieres un plato de lo más completo solo tienes que ponerle unas luchas de jamón serrano por encima o incluso un huevo escalfado. 

Y el aceite que nos ha sobrado en la cazuela, podemos reutilizarlo para cocinar o para aliñar verduras y hortalizas. 






30 ene. 2018

Peras horneadas con miel y pimienta, crema de mascarpone y "crunchy" de quinoa. Fruta de invierno.

Las peras, esas grandes olvidadas.

Al menos en mi casa. Supongo que la culpa la tiene la fruta de verano. Esos albaricoques, el melón, la sandía... Es pensar en los melocotones de L'Armentera y se me hace la boca agua.

Hace un par de domingos, dando cuenta de los restos de turrón que aún corren por casa, pensaba en preparar un postre más de temporada y recordé la deliciosa tarta de peras con frangipange. El aroma y el dulzor de la pera es inigualable!!

Pero no quería estar tanto rato en la cocina, quería algo sencillo, algo que puedas preparar sin tener que estar horas en la cocina. Prefiero destinar ese rato para charlar con los amigos o con la familia, que estar controlando el horno. Así que tenía que ser algo que se pudiera servir en la cocina o incluso que cada uno se montara su propio plato en la mesa, a su gusto.

Un postre de esos que te permiten compartir la sobremesa con los tuyos. Apurar esa última copa de vino que sabe a gloria. O incluso abrir esa botella de vino dulce que tienes para los momentos especiales.

 Porque al final eso es lo que quedará en nuestro recuerdo. El aroma de la peras, el dulzor del vino, la risa con los amigos ... Momentos mágicos!!






Así que os dejo mi receta de estas peras horneadas para que un domingo cualquiera se convierta en un día digno de recordar!!

Ingredientes:

Las peras:

9 peras pequeñas o seis normales
Miel
Mantequilla
Pimienta

La crema de mascarpone:

500 gr. de queso mascarpone
1 cucharada de concentrado de vainilla
Azúcar glas

El "crunchy" de quinoa

150 gr de quinoa
3 cucharadas de aceite de coco o de oliva
1 cucharada de canela
1 cucharada de miel

En primer lugar, prepararemos la quinoa, ya que hay que comerla fría.

Precalentamos el horno a 180 grados.

En un bol ponemos el aceite, la miel, la canela y mezclamos bien.

Ponemos la quinoa en una bandeja de horno y añadimos el contenido del bol. Removemos hasta que quede una mezcla homogenea y lo repartimos bien por toda la superficie.

Lo llevamos al horno durante más o menos 10 minutos, dependiendo de la potencia de nuestro horno. Vamos removiendo y vigilando con cuidado que no se nos queme.

Cuando haya alcanzado un punto dorado-marron lo sacamos del horno y lo dejamos enfriar.








Para preparar la crema de mascarpone solo hay que batir el queso y añadirle una cucharada de concentrado de vinilla y dos cucharadas de azúcar glas. Como el dulzor va al gusto, probarlo y si veis que necesita más azúcar id añadiendo poco a poco hasta encontrar el punto deseado. Lo reservamos en la nevera.






Ahora ya solo nos queda ponernos con las peras.

Las lavamos bien, ya que irán al horno con la piel. Las partimos por la mitad y las disponemos en la bandeja del horno. Le ponemos una avellana de mantequilla encima de cada porción de pera, bañamos bien con la miel y le espolvoreamos pimienta recién molida.

Lo llevamos al horno durante unos quince minutos. Cuando estén doraditas las podemos sacar.





Ahora solo hay que montar el plato y disfrutar de él, de la familia y por supuesto del fin de semana!!








Espero que os guste.

Inés

16 ene. 2018

Apple pie. Vuelta a la repostería de siempre.

Desde hace un tiempo he dejado de pensar en la nata, la crema o el chocolate a la hora de decidir que postre hacer cuando entro en la cocina. 

Poca gente lo sabe, o lo recuerda, pero cuando era jovencita, y toda mi inquietud era viajar por mi cuenta, trabajaba en una pastelería. 

Os podéis imaginar? una adicta al dulce trabajando en una pastelería. Era como vivir en el paraíso !!!





Es verdad que con el tiempo no solo evolucionan las arrugas, el paladar también lo hace. Y así poco a poco fui conociendo nuevas recetas e ingredientes que ni siquiera sabía que existían. 

Más tarde cuando llegaron los niños fue la época del fondant. Pasteles de cumpleaños, galletas .... la de horas que me pasé modelando!! y más tarde llegaron los layers cakes. 

Y ahora he llegado a un punto que me apetece la repostería más rústica con productos de temporada. De aquellos que se han hecho en casa toda la vida. 






Quien no está deseando que lleguen ya los buñuelos de adviento, o las torrijas de semana santa?? Y las rosquillas??

Fruta, canela, vainilla, masas crujientes... Ahora mismo son imprescindibles en mi cocina. 

Hace poco dí con una receta de las miles que tengo guardadas desde hace siglos. Un pie de manzana. Y desde entonces se ha convertido en uno de nuestros preferidos. 





Ingredientes: 

Para la masa: 

400 gr de harina
150 mantequilla 
50 gr de azúcar moreno
1 huevo + una clara 
10 cl de agua
una pizca de sal 

Para el relleno: 

4 manzanas 
60 gr de mantequilla 
1 cucharadita canela en polvo (o un poquito más si os gusta mucho la canela!!)
1 cucharada de extracto de vainilla 
3 cucharadas de azúcar moreno. 







Para la masa, mezclar la harina, el azúcar moreno, la sal y la mantequilla en un bol. Añadir la mantequilla y lo mezclamos con las manos hasta que tenga la textura de arena mojada. 

Añadir el huevo y mezclar. Seguidamente vamos introduciendo el agua poco a poco hasta conseguir una masa que no se enganche en las manos. Vigilad de no mojarla demasiado!!. 

Amasamos y hacemos una bola con la masa. La cubrimos con film y la llevamos a la nevera mientras hacemos el relleno. 

Pelamos las manzanas y las cortamos en cubos pequeños. En una sartén salteamos las manzanas con la mantequilla, la canela y la vainilla. Cuando tengan un ligero color dorado lo apartamos del fuego y lo dejamos enfriar. 

Sacamos nuestra masa de la nevera y la partimos en dos bolas, una de ella ligeramente más grande que la otra. 

La bola más grande nos servirá para cubrir el fondo de nuestro molde. Es posible que cuando la traslades se rompa, no pasa nada una vez dentro del molde puedes recomponerla. 

Ponemos las manzanas y tapamos con el resto de la masa. Cerramos bien los bordes. Como seguramente os habrá sobrado un poco de masa podéis hacerle un poco de decoración!!

Ahora solo falta pincelarla con la clara de huevo y espolvorearla con azúcar moreno. Unos agujeros estratégicos para que respire y la llevamos al horno a 200º previamente calentado. 

Después de 30 minutos tendremos un pie delicioso. Solo, con un poquito de nata o un poquito de helado!!





18 dic. 2017

Como decorar una mesa de navidad. Y bundcake de cava.

Hacía muchos días que tenía ganas de escribir este post.

Y es que me encanta la fotografía. Y me encanta cocinar. Pero si hay algo sin lo que no puedo vivir es en estar con mi gente sentada alrededor de una mesa. No hay nada mejor es esta vida que compartir ese tiempo con ellos. Y si es compartiendo una mesa bonita, mejor que mejor.

Se que muchos de vosotros cuando llega esta época del año os agobiáis y os ponéis nerviosos porque es imposible llegar a todo, porque nuestras casas y nuestras mesas son pequeñas o porque sencillamente no sabéis no por donde empezar a decorar una mesa.

Realmente es una cosa sencilla y divertida.

No soy una experta, ni pretendo dármelas de ello. Pero me encanta preparar mesas, y después de muchas preguntas, os voy a contar como lo hago yo. Sin secretos, jaja.





El primer paso es elegir que tipo de mesa queremos montar: sencilla, ornamental, moderna, clásica, rural ...

Esta vez he pensado en una mesa de navidad. Pero quien dice Navidad dice cualquiera de las fiestas que están al caer. Y no quiero una mesa demasiado recargada, ya que mi mesa de Barcelona no es demasiado grande y tienen que caber las croquetas, verdad Teté?



Una vez elegida la temática decidido esto voy a la paleta de colores. Si puedo evitarlo huyo del verde y del rojo, y no es que no me gusten, en absoluto, es sencillamente que para mi preparar la mesa es un juego, una diversión, así que es el momento de experimentar e innovar.

Es cierto que siempre parto de una base neutra. Todos mis manteles son blancos, beig, ocres, topo ... de esta manera siempre puedo jugar la baza del color en los accesorios.

También te diré que nunca compro manteles, nunca encuentro lo que busco y cuando suelo encontrarlo se me va de precio. Así que voy directamente a una casa de telas y compro el lino a metros. No hace falta saber coser demasiado a maquina como para no coser un rectángulo, por muy grande que sea. Si no tienes máquina, no sabes coser o no tienes tiempo, venden cintas termoadhesivas (esas que vienen con las cortinas de Ikea!!) que solo necesita un buen planchado para hacer los dobladillos.

El siguiente paso es el elemento central de la mesa, un camino. Bien puede ser de tela (liso o arrugado para dar más textura) como en en esta mesa que preparé para el pastel de chocolate. De madera como esta otra. O los más cómodos, con elementos vegetales como ésta o ésta.

Ahora que ya tenemos la base y el elemento central es el momento de registrar nuestros armarios, el trastero o los mercadillos de segunda mano. Soy una verdadera loca de este tipo de mercados y reconozco que más del noventa por ciento de mis cacharrillos los compró ahí por precios totalmente asequibles. 

Platos, vasos, cuberterías y copas. Claro que sería ideal tener un juego nuevo cada año para poder variar. O incluso una de esas vajillas buenas de las que pasan de generación en generación, pero yo fui una de esas novias modernas sin ajuar!!

Así que mi cubertería, vajilla y cristalerías son de los más básico. Por eso uso todos mis accesorios de fotografía para decorar mis mesas, en mi casa no hay nada de "guardar".

Puedes usar cualquier cosa que te parezca: botes de cristal, platos para el pan, especieros ... No hace falta que todos los elementos sean iguales, puedes poner copas diferentes o platos desiguales. Lo único importante es que sigas la gama cromática que has elegido. 

Lo que si que tengo son muchísimas servilletas. Hago lo mismo que con los manteles, compro el lino y los hago yo misma. Incluso últimamente he empezado a probar tintes naturales y quedan realmente geniales. 

Y por último hay que añadir algún elemento que de volumen al conjunto: velas, candelabros, elementos decorativos, fruta (manzana, peras, granadas...) o flores (flores de algodón, hortensias ...).

Y así es como las hago yo, intentando que sea lo más sencillo posible y aprovechando cualquier cosa que tengamos en casa, el jardín o en el campo. 




Ahora es cuando os estoy viendo por un agujero y veo que estáis diciendo que es más fácil cuando tienes una mesa grande. Pues tenéis razón, para que engañarnos!! Pero también es posible decorar una mesa bonita aunque sea pequeña. 

Es cuestión de darle la vuelta a la idea. Lo fácil es pensar en poner pequeños elementos decorativos que se puedan ir retirando según la necesidad de espacio que tengas. Pero que te parece si cuando tenga la base y el elemento principal colocas los platos donde vas a servir los aperitivos directamente en la mesa y sigues con la decoración alrededor de ellos. Incluso puedes colocar los elementos por encima del camino!!

Según vayas cocinando puedes servir las comida en los platos que ya tienes dispuestos encima de la mesa. De esta manera podemos tener la decoración durante toda la comida sin necesidad de retirarla. 



Y ahora os dejo la receta del bundcake más navideño del mundo mundial. 

Bundcake de cava

Ingredientes: 

3 huevos 
125 gr de aceite de oliva
125 gr de cava 
240 g de azúcar blanco
240 gr de harina 
ralladura de limón 

Precalentamos el horno a 180º. Engrasamos nuestro molde con aceite.

Mezclamos el aceite con el azucar hasta que sea una mezcla homogénea. Incorporamos los huevos y los batimos durante unos cinco minutos. 

Tamizamos la harina y la añadimos a nuestra mezcla. Cuando ya lo tengamos iremos añadiendo el cava poco a poco y sin dejar de remover. Añadimos la ralladura del limón. 

Vertemos la mezcla en el molde y llevamos al horno. Son unos 40 minutos pero como cada horno es un mundo hay que pinchar con un palillo hasta que éste salga limpio. 

Dejamos que enfríe dentro del molde, ya que es posible que se rompa si intentamos sacarlo caliente. 

Para hacer el glaseado mezclamos unos 250 gr de azúcar glas con cava. Hay que ir echando el cava poco a poco hasta que encontremos la textura deseada, líquido pero espeso. 


Espero que os haya servido de ayuda !!


Felices fiestas a todos!!



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