15 oct. 2018

Cheesecake de calabaza, nata y caramelo salado.

Parece que lo de los ingredientes de temporada es algo de moda. pero si pensamos en nuestra infancia  era algo de lo más ordinario

Recodáis alguna vez que hubieses comido fresas en octubre o alcachofas en verano?? pues no!! se comía lo que había y esperabas con gana de que llegase tu temporada preferida.







A mi me sigue gustando cocinar así, que queréis que os diga, eso de esperar un poquito a algo que te gusta como que tiene más valor. Así que como ya estamos en plena temporada de calabazas nos lanzamos de cabeza con este cheesecake







Ingredientes.

Para la base:
200 gr galletas digestive
30 gr mantequilla

Para el relleno:
700 gr de queso de untar
200 gr azúcar
45 gr de nata
4 huevos
300 gr de puré de calabaza
1 cucharadita de pasta de vainilla
una pizca de sal

Para el caramelo salado:
80 gr de azúcar
unas gotas de zumo de limón
110 g de nata
45 gr de mantequilla
un pellizco de sal





Empezamos por preparar el caramelo salado. Normalmente tengo siempre un tarro en la nevera, pero de verdad que vuela rápido!

Ponemos el azúcar en un cazo a fuego medio y le añadimos unas gotas de limón. Dejamos que se caliente hasta que se forme el caramelo, sin removerlo nunca. Cuando ya esté deshecho lo sacamos del fuego y añadimos la nata, la mantequilla y la sal cuidando porque salpica mucho y quema más aún.

Removemos bien para que se integre y lo volvemos a poner al fuego para que espese, más o menos cinco minutos.

Pasado ese tiempo lo retiramos del fuego y lo reservamos.

Ahora vamos a preparar la base de la tarta.

Encendemos el horno y lo precalentamos a 180 grados.

Engrasamos nuestro molde y lo forramos con papel de horno, tanto la base como los laterales para que luego nuestra tarta se desmolde con facilidad.

Trituramos las galletas y deshacemos la mantequilla en el microondas. Lo mezclamos todo y lo repartimos por todo el molde. Con la ayuda de un vaso, lo nivelamos bien y le subimos las paredes.

Lo horneamos durante 10 minutos y lo reservamos.

Le llega el momento al delicioso relleno. Batimos el queso con el azúcar. Añadimos la nata y batimos. Seguidamente vamos añadiendo los huevos de uno en uno y no incluimos el siguiente hasta que no esté bien integrado. Y por último añadimos el puré de calabaza (sencillamente cociendo la calabaza en el horno con un chorrito de aceite y posteriormente triturado) y la vainilla.

Cuando ya tenemos la mezcla preparada, envolvemos el molde (si es desmontable) un par de veces en papel de plata ya que vamos a hornearlo al baño María.  Añadimos el relleno a nuestra base.

Ponemos una bandeja profunda al horno y la llenamos de agua caliente. Ponemos encima nuestro molde forrado para que no entre agua en nuestra tarta.

La horneamos más o menos dos horas (mi horno está muy viejito y le cuesta bastante) pero a partir de  1,45 horas hay que ir vigilando para que no se nos queme.

Tiene que estar cocido por los lados y un poquito blando por el centro. Cuando ya esté cocido, abrimos el horno cinco minutos para bajar la temperatura y lo volvemos a cerrar. Yo lo dejé toda la noche en el horno, y por la mañana lo sacamos, le quitamos el papel de plata y lo llevamos un par de horas a la nevera.

Antes de servir le añadimos una capa de nata recién montada y una capa de caramelo salado.









Si la pruebas, no te olvides de contármelo, para que me digas que te parece!!

8 oct. 2018

Pastel de ricotta y ciruelas. Bienvenido Octubre

Bienvenido octubre!! 

Uno de mis meses preferidos del año, con un montón de celebraciones por medio. Porque nosotros somos de celebrar Halloween (porque no?) y el cumpleaños de los niños dos y hasta tres veces. 

El mes de plantar los bulbos en el jardín. Ya tengo preparados los tulipanes, los narcisos ... y este fin de semana me pongo manos a la obra. 

El mes de renovar el armario de los enanos, porqué la ropa de invierno se ha quedado pequeña. 

Y el mes de probar nuevas recetas, como esta con ciruelas y ricotta que seguro que os va a encantar. 














Ingredientes: 

200 gr de harina 
210 gr de azúcar moreno 
2 cucharaditas de levadura en polvo 
1/2 cucharadita sal 
3 huevos 
350 gr de ricotta 
1 cucharadita de vainilla 
1/2 cucharadita de almendra concentrada 
100 gr de mantequilla derretida 
4 ciruelas 






Engrasar y forrar un molde de 16 cm, y que sea alto, ya que queremos que el pastel quede alto.

Precalentamos el horno a 180 grados. 

En un bol mezclamos la harina, el azúcar, la levadura y la sal. 

En otro bol mezclamos los huevos, la picota, la vainilla, el concentrado de almendras y la mantequilla derretida. 

Agregamos los ingredientes líquidos a los secos y mezclamos hasta que quede una mezcla homogénea. 

Vertemos la mezcla en el molde y añadimos las ciruelas cortadas en trocitos por encima de nuestra masa. 

Horneamos en el horno durante unos 55 minutos, o hasta que esté firme y dorado en la parte superior (lo podéis pinchar con un palillo para comprobar que está totalmente cocido). 

Lo sacamos y lo dejamos enfriar. 

Podemos comerlo tal cual o acompañarlo con un poco de helado o nata. 



Espero que os guste. 

2 oct. 2018

Crema de portobellos y avellanas. Una receta de fondo de armario.



Y ya llegó octubre casi sin darnos cuenta.

Octubre es como un mes de transición. En el que definitivamente te has olvidado de las vacaciones, y en el que seguro, en algún momento tendrás que hacer el cambio de armario.








Lo reconozco, yo no soy mucho de ropa. En realidad no lo he sido nunca, no necesito tener muchos pares de pantalones, es más si tengo más de los necesarios me agobio y no se que ponerme. Así que os podéis imaginar.






Pero aisss,  lo que hago con ganases el "cambio de armario " de la cocina. Setas, membrillos, castañas, granadas, calabazas, bonitos .... en lugar de sandías, melones, melocotones, nectarinas, cerezas.

Voy a echar mucho de menos estas frutas ricas que hacen verano. Pero creo que pronto se me va a pasar la moriña con tan buenos sustitutos.





Hoy os dejo esta crema de champiñones que es como la chaquetilla mañanera en otoño.

Ingredientes:

400 gr de champiñones portobello
2 cebollas
50 gr de avellanas
600 ml caldo de pollo
100 ml nata
aceite de oliva
sal
pimienta







En una cazuela echamos tres cucharadas de aceite y pochamos la cebolla cortada hasta que adquiera un ligero tono dorado.

Mientras tanto limpiamos los champiñones y los cortamos a cuartos. Los añadimos a la cazuela y los dejas cocinar durante cinco minutos a fuego medio

Pasado ese tiempo añadimos las avellanas, damos un par de vueltas e incorporamos el caldo.

Lo dejamos cocer durante 15 minutos.

Justo al apagar el fuego trituraremos los champiñones mientras añadimos la nata. Tiene que quedar una crema muy fina.

Lo decoramos con unas avellanas, champiñones pasados por la sartén, una semillas, tomillo o cualquier otra cosa que se os ocurra.








Espero que os guste!



24 sept. 2018

Atelier-bistrot Suiza 2017


"- ¿y por qué no haces uno en Suiza?"

Esa pregunta me dejó llena de ilusión, de miedo, de nervios, de alegría ... y de una cantidad de emociones locas.

Cuando Marta me hizo esa proposición, cuando justo acababa el atelier-bistrot de l'Empordà, pensé que era el subidón del momento. Está claro que era un chute para mi ego, pero realmente lo veía como algo inacanzable. Ya se sabe, trabajo por cuenta ajena, niños, familia, bastante difícil todo. Además a quien le iba a interesar uno de mis atelier-bistrot en Suiza.










Nunca dejaré de estar agradecida a la suerte que he tenido con las personas que he conocido a través de Instagram. Y Marta es una de esas personas. Es un torbellino de ideas y de creatividad y cuando me confirmó que hacer un atelier en Ginebra no era un sueño, y que realmente había contactado con bastantes personas interesadas en apuntarse al taller, me di cuenta de que ese sueño se iba a cumplir gracias a ella.
























Así que después de meses de trabajo,  pensando en el menú, la papelería, los patrocinadores, la compra que había que hacer en Suiza, el transporte de materiales.... El atelier tenía fecha. El 28 de octubre.

Es una suerte que un grupo de maravillosas mujeres decidieran unirse a esta locura nuestra. Gemma (enesimaphotography), Carmen (enmodoswiss), Irene (irenericart), Carolina (loveeatcook), Maribel (mdadasilva), Lili (liligeneva), Isabel (isahoudiphoto) y Paloma (threekids.ch) se apuntaron sin pensarlo ni un solo momento. 






















Muchas de ellas hicieron un largo viaje en tren para llegar a Ginebra desde varios puntos de Suiza, y aun tuvieron tiempo de regalarnos los mejores croissants de Zurich. E incluso Carolina cogió un avión desde Madrid para compartir el finde semana con nosotras. 

Y llegó el día 27 y me presento en Ginebra con una maleta que ya quisiera para ella la Piquer, con una lista de la compra interminable y con unas ganas de meterme en la cocina increíbles y de disfrutar durante horas de fotografía con personas que comparten los mismos intereses que tú. 




















Fue un viernes emocionante, lleno de carreras y de horas cocinando, charlando y compartiendo risas y nervios por igual. 

El día del taller es un día emocionante y muy extraño. Preparamos la mesa, organizamos el material, preparas el café con unos nervios increíbles, pero de pronto suena el timbre y todo cambia. Risas y abrazos que entibian el corazón y hacen que ya no te acuerdes de porque estabas nerviosa. 


El resto del día pasa volando, como siempre que uno disfruta de lo que hace. La parte teórica, la práctica y como no la comida y la charla compartida alrededor de una mesa. Son unas horas maravillosas que nunca se olvidan. 

Por suerte no las olvidaremos nunca gracias a las fotos que nos hizo nuestra querida Olga (cerrandoplano), que desde un principio se apuntó a esta locura nuestra y no dudó en venirse hasta Suiza a fotografiar todos los momentos importantes del atelier. 








Quiero dar las gracias también a Carla (latortuguitablanca) quien siempre me ayuda en el diseño de la papelería de los ateliers. 

Y a Oli de Ventalló (olideventallo) que siempre colabora con nosotros, con sus maravillosos productos. 

A Màrius (mariuscarbonell) que siempre está a mi lado apoyándome y alentándome con todas mi locuras. 

A Philliphe y familia por acogerme en su casa y hacerme sentir tan bien cuando estoy con ellos. 

Y por supuesto a Marta, ya que sin ella todo esto no hubiera sido posible. 


Os apetece compartir un atelier-bistrot?? Taller de fotografía y comida rica alrededor de la mesa compartiendo risas y vinos?? Abrimos nuevas convocatorias??

Contadme!!
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